domingo, 18 de diciembre de 2011

Last day in Buffalo

El semestre ya ha terminado y esto está llegando a su fin. Mañana me voy a Philadelphia hasta el jueves que ya vuelvo a Madrid. Como soy de las últimas que se va, estoy sola con otras 6 personas más en la residencia. Acostumbrada a estar con 40 personas, que estemos sólo 6 me da mucha pena. Es como estar en una casa grande tú solo. Es muy triste. El otro día salimos de fiesta para despedirnos y entre canción y canción podías ver a la gente llorar.

Cuando llegué no pensé que me lo fuera a pasar tan bien o que conocería gente tan simpática, pero después de 4 meses conviviendo con ellos me he dado cuenta de que les voy a echar mucho de menos. Y a los americanos también, porque a pesar de todo lo que me he metido con ellos, en el fondo me gustan mucho y si tengo la oportunidad, volveré aquí.

Si alguien me preguntara, sin duda recomendaría el irse al extranjero a estudiar. No solo conoces gente de otras culturas, sino que también aprendes a vivir por tu cuenta. Gracias a esta experiencia ya sé cocinar platos como "huevos fritos con arroz", "arroz con champiñones y queso rallado", "pastel de carne","huevos rellenos", "patatas con salmón y salsa de queso cheddar", "huevos revueltos con champiñones y calabacín", "tortilla de patata"...y un par de cosas más.
Si hubiera compartido cuarto posiblemente habría aprendido a ser más responsable con mis cosas y más ordenada, pero ese no ha sido el caso, así que mamá, lo siento, pero sigo siendo igual de desordenada que antes.
Otra cosa que he aprendido es a poner la lavadora, aunque teniendo en cuenta que lo único que había que hacer era echar la ropa, poner el detergente y darle al botón de blanco o de color, mucho mérito no tiene, pero algo es algo.

También he aprendido que aunque en España pocas veces pasa, hay países en los que el esfuerzo es recompensado. En muchas universidades españolas ya te puedes matar a estudiar y trabajar que da igual, del 7-8 no pasas, pero aquí si te esfuerzas puedes sacar un 10 sin problemas (lo cual es otro punto positivo para los americanos).

Antes de despedirme del todo me gustaría agradeceros a todos los que habéis seguido el blog y habéis ido dejando comentarios. Gracias por hacer que esto no fuera un monólogo. En especial me gustaría agradecerle a mi tío Carlos que sé que ha seguido el blog desde el principio y esperaba ansioso las nuevas publicaciones. También quiero agradecer a mis padres el haberme dado la oportunidad de tener esta experiencia ya que sin ellos no habría podido hacerlo!

Por mucha pena que me de, este viaje is over...I'll miss you Buffalo!!

Espero veros a todos en España!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Partido de Hockey

La semana pasada fuimos a ver un partido de hockey. A pesar de que Buffalo es una ciudad con un cierto retraso económico y de población respecto a otras ciudades estadounidenses, el equipo de hockey que tienen es muy bueno. En Canadá el hockey es uno de los deportes más importantes (como para nosotros el fútbol) y como esto está pegado a Canadá, pues el hockey también es importante.
El partido fue muy divertido. Pude comprobar que lo que dicen de que es un deporte violento es cierto. En las dos horas de partido (3 tiempos de 20 minutos) se pegaron unas tres veces. Dos de ellas a puñetazo limpio. Pero lo que más me llamó la atención fue que los árbitros les dejaban pegarse. Al parecer en este deporte está permitido pegarse durante 5 minuto sin que te separen si los dos que se está pegando "quieren" pegarse. Para que sea legal ambos tienen que estar dando puñetazos, por así decirlo. Si es sólo uno el que pega, ahí se les separa. Y también se les separa si uno tira al otro al suelo. Por lo que nos contaron, la razón por la que les dejan pegarse, es que si no les dejan descargar así el estrés o lo que sea, lo haría con los palos y eso sería más peligroso. Si, vale, no tiene mucho sentido, pero yo no hago las reglas...

Dentro del estadio, las entradas que teníamos eran las que más lejos estaban de la pista. Un poco más lejos sería ya estar en el aparcamiento. Estábamos al final del todo, pero la verdad es que se veía fenomenal. Teníamos una vista completa de la pista y los jugadores tenía en tamaño de playmobils en lugar de hormigas. Al rato de empezar el partido, en los asientos de al lado, se sentaron dos señores con traje y corbata. En esa zona todo el mundo iba con chandal, vaqueros y camisetas del equipo. Mis amigas y yo nos reímos de ellos pensando que serían empresarios de Buffalo que debían cobrar tan poco que estaban en la última fila. Pero en el primer descanso vimos que a uno de ellos no paraban de pedirle autógrafos. Le miramos y vimos que no nos era familiar así que le preguntamos al otro hombre que quién era su amigo. Resulta que era el presidente del equipo (los sabers). Estuvimos un rato hablando con él y resulta que había estado en España. Hasta tenía de fondo de pantalla en el móvil el acueducto de Segovia. Yo tenía la esperanza de que al acabar el partido nos invitara a conocer a los jugadores o a la fiesta de después, pero si fue antes de que acabara el partido y lo único que nos dijo fue (nice to meet you, girls). De todas formas los sabers perdieron así que no debió haber fiesta de celebración a la que invitarnos.

A pesar de que perdieran (5-4) el partido estuvo muy entretenido y el ambiente y todo también estaba muy bien! Creo que ya sé cual es mi deporte americano favorito...GO SABERS!!